Mais músicas de Rosa Leon
Mais músicas de Miguel Ríos
Descrição
Produtor: Alejo Stivel
Engenheiro de mixagem: Lucas Piedra Cueva na Casa Talisio
Compositora e Letrista: María Elena Walsh
Letra e tradução
Original
El mundo nunca ha sido para todo el mundo, mas hoy al parecer es de un señor que en una escalerita de aeropuerto cultiva un maletín, pero ninguna -flor.
-Sonriente y afeitado para siempre, trajina para darnos la ilusión de un cielo en tecnicolor donde muy poquitos aprenden -a jugar al golf.
-Ay, qué vivos son los ejecutivos, qué vivos que son.
Del sillón al avión, del avión al salón, de la arena al edén.
Siempre tienen -razón. -Y además tienen la sartén.
La sartén por el mango y el mango también.
El mundo siempre fue de los que están arriba, pero hoy es de un señor en ascensor a quien podemos ver en las revistas cortando el bacalao con aire triunfador.
No come para darnos el ejemplo de rendimiento máximo y confort.
Digiere por teléfono y después nos vende -conciencias puras de un robot.
-Ay, qué vivos son los ejecutivos, qué vivos que son.
Del sillón al avión, del avión al salón, de la arena al edén.
Siempre tienen -razón. -Y además tienen la sartén.
La sartén por el mango y el mango también.
El mundo siempre fue de algunos elegidos.
Hoy es para el que elige lo mejor.
Dinámico y rodeado de azafatas, sacrificándose por un millón o dos.
Como él tiene de todo menos tiempo, nos aconseja por televisión ahorrar para tener estatus en la muerte, la eternidad -en un reloj.
-Ay, qué vivos son los ejecutivos, qué vivos que son.
Del sillón al avión, del avión al salón, de la arena al edén.
Siempre tienen -razón. -Y además tienen la sartén.
La sartén por el mango y el mango también.
Tradução em português
O mundo nunca foi para todos, mas hoje parece pertencer a um homem que na escada de um aeroporto deixa crescer uma pasta, mas sem flores.
-Sorrindo e barbeado para sempre, ele trabalha para nos dar a ilusão de um céu colorido onde poucos aprendem a jogar golfe.
-Ah, como estão vivos os executivos, como estão vivos.
Da poltrona ao avião, do avião à sala, da areia ao Éden.
Eles estão sempre certos. -E eles também têm a frigideira.
A vantagem e a alça também.
O mundo sempre pertenceu aos que estão no topo, mas hoje pertence a um homem num elevador que podemos ver nas revistas a cortar o bacalhau com ar triunfante.
Ele não come para nos dar o exemplo de máximo desempenho e conforto.
Ele faz a digestão por telefone e depois nos vende a pura consciência de um robô.
-Ah, como estão vivos os executivos, como estão vivos.
Da poltrona ao avião, do avião à sala, da areia ao Éden.
Eles estão sempre certos. -E eles também têm a frigideira.
A vantagem e a alça também.
O mundo sempre pertenceu a um grupo seleto.
Hoje é para quem escolhe o melhor.
Dinâmico e rodeado de anfitriãs, sacrificando-se por um ou dois milhões.
Como ele tem tudo menos o tempo, ele nos aconselha na televisão a economizar para ter status na morte, na eternidade - no relógio.
-Ah, como estão vivos os executivos, como estão vivos.
Da poltrona ao avião, do avião à sala, da areia ao Éden.
Eles estão sempre certos. -E eles também têm a frigideira.
A vantagem e a alça também.